Hablemos tú y yo
Cuéntamelo como te salga. Yo me encargo de ordenar la duda.
Cuéntame en qué punto estás, qué te preocupa o qué quieres conseguir. No hace falta que tengas la pregunta perfecta: empezamos desde ahí.
Yo leo el contexto antes que los botones.Tu cocina, tus rutinas y lo que esperas resolver me dicen mucho más que una pregunta suelta sobre una función.
Dime dónde estás ahora
Yo adapto la conversación a tu momento.
Elige lo que más se parezca a tu situación. Te preparo el mensaje para que no tengas que empezar de cero.
Ya tenemos un punto de partida
Abrir WhatsApp y seguir conmigoQué pasa despuésNo necesitas preparar un discurso.Ver cómo acompaño
Mi forma de empezar
Primero contexto. Después, el siguiente paso que tenga sentido.
1 · Me cuentas
Tu cocina real.
Personas en casa, rutinas, qué cocinas, qué te cuesta y qué quieres resolver.
2 · Busco la pista útil
Separamos lo importante del ruido.
No hace falta hablar de veinte funciones. Intento encontrar la pregunta que de verdad merece la pena responder primero.
3 · Te propongo el siguiente paso
Conversación, demostración o simplemente una respuesta.
Seguimos solo por donde tenga sentido para ti: una respuesta, una demostración o una conversación más a fondo.